Cuatro características de la empresa inteligente

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De forma resumida, una empresa inteligente es aquella capaz de adecuarse con agilidad a los cambios presentados por el entorno. Para lograrlo, el talento humano debe diseñar los planes de acción de acuerdo a sus conocimientos; en un mundo signado por lo digital, esto implica el empleo de diversas herramientas con el poder de gestionar con efectividad los datos e información que darán las luces del camino a seguir.

Dado que en la empresa inteligente no hay cabida para pálpitos o especulaciones, la misma suele distinguirse por cuatro cualidades fundamentales que propician el aumento de sus facultades para responder con tino ante distintos escenarios.

1. Conoce y atiende las peticiones de los clientes

Para la empresa inteligente conocer a los seguidores de la marca es esencial. Gracias a los avances de la tecnología, esta necesidad nunca había estado tan satisfecha como ahora. Cuando una organización emplea la analítica, los sistemas de información correctos y se ocupa constantemente de mejorar los indicadores asociados a la satisfacción, tiene grandes probabilidades de posicionarse en el primer lugar del sector.

2. Fomenta la colaboración en el equipo

Los tiempos en que la información fluía de manera direccional y cerrada quedaron atrás. La empresa inteligente dispone de plataformas que permiten no solo el acceso a la información desde cualquier punto, sino también trabajar sobre ella desde el punto geográfico que se requiera, lo que eleva la agilidad de la organización de forma sorprendente y empodera a los colaboradores para dar respuesta en el menor tiempo posible, ya sea que se trate sobre el avance de un proyecto o un aspecto de presupuesto durante la visita a un cliente.

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3. Opera en el entorno de la nube

El empleo de la nube por sí mismo no hace a una empresa inteligente. Lo que aumenta sus facultades son las ventajas y beneficios que con esta modalidad se pueden aprovechar: movilidad para atender el trabajo desde distintos lugares, actualización inmediata de la información, acceso a esta en todo momento y lugar, rapidez para dar y recibir respuesta, hiperconectividad y colaboración, entre otros aspectos que resultan relevantes para la dinámica de la organización actual.

4. Emplea la analítica en la toma de decisiones

Cuando se aplica del modo adecuado, el poder de la analítica puede ser sorprendente. El auge de esta disciplina ha hecho que emerjan nuevos perfiles profesionales y ha marcado la necesidad de aumentar las competencias que en este sentido deben tener los colaboradores de la organización. En el ámbito de quienes toman las decisiones, la analítica provee un panorama 360 del negocio que ayuda a disminuir de manera considerable los riesgos ligados a las distintas estrategias de la compañía.

La agilidad que se necesita para ajustarse con rapidez a las variaciones del contexto pasa de modo relevante por la disminución de los tiempos de respuesta, también por la capacidad analítica de la organización. Por lo visto, para lograr que esto se gestione como es debido, la empresa analítica debe, además de disponer de la tecnología apropiada, trabajar internamente en el desarrollo de las competencias asociadas y jamás perder la orientación al cliente.

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